
El contenido de la Biblia
La Palabra de Dios es, ante todo, el relato de una historia que se extiende desde la creación del mundo hasta el fin de los tiempos. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la Biblia proclama los hechos portentosos de Dios. A través de ellos, Dios se revela como Señor, Padre y Salvador, a fin de liberar del pecado y de la muerte a la humanidad pecadora.
La Biblia responde a las viejas preguntas que el hombre siempre se ha hecho desde que tiene conciencia: ¿Quién soy yo? ¿Por qué llegue a existir? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Qué sentido tiene el sufrimiento? ¿Por qué la lucha entre el bien y el mal? ¿Cuál es su origen y cual su final? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Cuál debe ser la esperanza del hombre?.
Y, ¿Quién es Dios? ¿Cuál es la sustancia de El? ¿Cuál su origen y fin? ¿Cuál es su relación con el origen del universo? ¿Cuál es su justicia? ¿Qué siente por el hombre? ¿Hasta donde le interesa? ¿Qué ha hecho por el? ¿Qué esta haciendo por el? ¿Cuál es su papel en la vida del hombre? ¿Por qué no escucha? ¿Cuándo y como escucha?. Si es tan poderoso, bueno, justo y misericordioso, ¿por qué parece indiferente ante el sufrimiento del hombre?.
Estas y muchas preguntas mas te quedaran claramente resueltas al entrar en contacto permanente con La Biblia, llamada también, La revelación, Las Sagradas (Santas) Escrituras, La Escritura, etc.
En la revelación, se nos cuenta como Dios ha intervenido en la historia del hombre desde los tiempos inmemorables. En ella se nos enseña, que Dios tiene un maravilloso plan para el hombre, el concebido por El en la eternidad. Para El no existen cosas nuevas, no existe el azar, el accidente ¡A El nada lo toma por sorpresa!.
Hablando sobre este plan, grosso modo, se nos relata en la revelación que, Dios elige a un hombre: Abraham y a partir de el, a un pueblo: Israel. Y a través de este pueblo prepara el camino para que aparezca Jesucristo para salvar a todos los pueblos de la tierra. Esta salvación tiene un doble propósito: Bendecir al hombre aquí y ahora en esta vida y asegurarle una vida sin sufrimiento después de la muerte, al lado de Dios, por toda la eternidad (1 Timoteo 4, 8). ¿Qué mas puedo decir sobre la importancia de la Biblia? “!oh profundidad de las riquezas, de la sabiduría y de la ciencia de Dios!...” (Romanos 11, 33).
Ahora te invito para que tengas unas nociones generales, pero básicas sobre la Biblia.
Biblia es una palabra griega que traduce en plural: Libros, viene de la palabra singular biblion, que traduce: Librito. De ahí que la Biblia es un conjunto de libros. San Jerónimo la llamo: “La biblioteca divina”. A propósito de este santo de la Iglesia del Siglo V, hay que decir que la Iglesia le debe mucho a el, debido a la traducción de la Biblia que hizo de las lenguas originales al latín, idioma que desplazo en su tiempo al griego. A su traducción se le llamo “la vulgata”, porque fue hecha en un lenguaje vulgar o popular para que todo el pueblo la entendiera. San Jerónimo decía: “Porque el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo”
Conformación de la Biblia. La Revelación presenta una organización como sigue:
Divisiones internas. Presenta dos grandes divisiones:
1. Antiguo testamento. Que contiene la primera alianza que Dios hizo con el pueblo de Israel a través de Moisés.
2. Nuevo testamento. Contiene la Nueva Alianza que Dios hizo con los hombres a través de Jesucristo. Los cristianos aceptamos el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.
En la primera, Dios forma para sí un pueblo, eligiéndolo de entre todas las naciones, para hacer de él una nación santa, un pueblo sacerdotal y su posesión exclusiva (cf. Ex 19.3–6). La segunda está centrada y resumida plenamente en Jesucristo muerto y resucitado, cuyo acontecimiento pascual constituye la revelación definitiva de los designios de Dios.
La historia de los orígenes. El primer libro de la Biblia lleva el nombre de Génesis, palabra griega que significa «origen». El Génesis es el libro de los comienzos: comienzos del mundo, de la humanidad y del pueblo de Dios.
Al separarse de Dios por el pecado, la humanidad eligió para sí un camino de muerte. En el origen de esta rebeldía está la pretensión de «ser como Dios» (Gn 3.5), es decir, en vez de ordenar todas sus acciones de acuerdo con la voluntad divina, el primer hombre y la primera mujer se constituyeron a sí mismos en norma última de sus decisiones, usurpando el lugar que le corresponde exclusivamente a Dios.
Los patriarcas. Dios vuelve a intervenir en la historia de este mundo, pero lo hace de un modo nuevo. Ya no actúa para condenar a los culpables o para dispersar a los seres humanos, sino para dar cumplimiento a su plan divino de salvación.
Abraham, el «padre de los creyentes», escucha la palabra de Dios y emprende un camino que lo arranca del pasado y lo proyecta hacia el futuro:
El éxodo. El éxodo de Egipto constituye uno de los momentos más decisivos en la historia de la salvación. Dios se reveló a Moisés como el Dios de los padres y el Dios salvador, que oyó el clamor de su pueblo y decidió acudir en su ayuda. Le dio a conocer su nombre de Yahvé y lo envió a presentarse ante el Faraón, rey de Egipto.
Levítico dicta un conjunto de normas para el ejercicio del culto en Israel, el pueblo sacerdotal, consagrado al servicio del Señor.
Josué. El libro que lleva el nombre de Josué, el sucesor de Moisés, celebra el asentamiento de las tribus hebreas en la Tierra prometida.
El libro de los Jueces, que viene a continuación, nos dará una imagen un poco más matizada de este período histórico.
Los jueces. Después de la muerte de Josué sobrevino para las tribus de Israel una etapa difícil: es la así llamada «época de los jueces».
Samuel y Saúl. Los libros de Samuel, que vienen a continuación, se refieren a este proceso de consolidación; uno de los momentos más importantes en la historia bíblica. Es la época en que Israel se constituyó como unidad política, al mando de un rey.
Los profetas. En este contexto proclamaron su mensaje los más grandes profetas de Israel. Ellos vieron con extraordinaria lucidez el desorden que reinaba en la sociedad. El pueblo de Israel no era lo que Dios quería y esperaba de él. El Señor había formado y cuidado a su pueblo, como el labrador planta y cultiva su viña, y esperaba de él buenos frutos.
Los profetas nunca dejaron de reconocer que el Señor había elegido a Israel.
El exilio Esdras, Nehemías, que a pesar de ser judío era un alto dignatario en la corte
El período intertestamentario. Entre el último de los libros del Antiguo Testamento y los escritos más antiguos del Nuevo, transcurre un período llamado «ínter testamentario». Para comprender mejor esta etapa es necesario recordar que en ella Israel vivió más que nunca de una promesa. La promesa hecha a Abraham, renovada a Moisés bajo la forma de alianza, luego a David, y recordada constantemente por los profetas, era el aliciente que mantenía viva la esperanza del pueblo.
El Nuevo Testamento. Después de haber hablado a nuestros padres por medio de los profetas, Dios envió a su Hijo Jesucristo—su Palabra eterna, que ilumina a todos los seres humanos—«para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna» (Jn 3.16).
Evangelios: Tal como han llegado hasta nosotros, es posterior a las cartas paulinas.
Cada uno de estos cuatro evangelios quiere responder a la pregunta que se hace todo el que se encuentra con Cristo. Esta pregunta ya se la había hecho Pablo en el camino de Damasco, cuando dijo: «¿Quién eres, Señor?» (Hch 9.5). Y también se la hicieron los apóstoles, dominados por el miedo, cuando vieron la tempestad calmada a una sola orden de Jesús: «¿Quién será este, que hasta el viento y el mar le obedecen?» (Mc 4.41).
Hechos de los apóstoles: En este periodo se cumple la promesa de Dios hecha por el profeta Joel, de derramar su Espíritu sobre toda carne (Cap 1-2), también vemos el surgimiento del gran apóstol Pablo y el nacimiento de la iglesia, la verdadera vida en comunidad (Hch 2,43-47)
Las cartas paulinas, cartas apostólicas: En las cartas paulinas pablo nos enseña que Judíos y Gentiles y en fin todos los Hombres necesitan la salvación ; se nos muestra de que manera Dios nos libra de culpa es por Fe y solamente por fe. Pablo nos escribe sobre lo que es la vida cristiana cuya clave es el amor, sus cartas son: Romanos, 1-2 Corintios, Galatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1-2 Tesalonicenses, 1-2 Timoteo, Tito, Filemon.
Las cartas Apostólicas, nos exhortan a procurar obtener la sabiduría que viene de Dios, la cual se necesita cuando la Fe esta sometida a pruebas, son cartas con temas doctrinales variados que ayudan al crecimiento personal y espiritual. En total son 8 (Hebreos, Santiago, 1-2 Pedro, 1-2-3 Juan, Judas)
Apocalipsis—palabra griega que significa Revelación—anuncia el triunfo final del Señor. Se designa el día de este triunfo final de Cristo como el de las «Bodas del Cordero»:
Conclusión
El Dios que se revela en la Biblia ha intervenido en la historia humana para hacer de ella una historia santa. Los acontecimientos del Antiguo Testamento anunciaban, prefiguraban y realizaban parcialmente lo que en el Nuevo Testamento llegaría a su pleno cumplimiento. Si la Pascua de Cristo trae al mundo la plenitud de la salvación, la pascua de Moisés fue la aurora de nuestra salvación. La liberación del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto preanunciaba asimismo la liberación de toda la humanidad de la esclavitud del pecado y de la muerte. Este mismo movimiento de la historia continúa, se prolonga y se expande en la vida de la Iglesia, que escucha, vive y anuncia la Palabra hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1.8).
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